Cuando un cliente decide instalar una nueva chimenea o sustituir una estufa antigua, una de las primeras preguntas que suele hacernos es:
«¿Podemos aprovechar el conducto que ya existe?»
La respuesta depende del estado del conducto.
En muchas viviendas construidas hace varias décadas encontramos conductos cerámicos que, desde el salón, parecen estar en buen estado. Sin embargo, cuando inspeccionamos el recorrido completo descubrimos grietas, juntas deterioradas, falta de aislamiento o pasos por elementos combustibles que hacen necesaria una rehabilitación.
Este artículo muestra un caso real realizado por nuestro equipo y explica por qué, antes de instalar un aparato nuevo, siempre es imprescindible revisar el estado del conducto de evacuación de humos.
Un conducto de humos es mucho más que un tubo
Muchas personas creen que el funcionamiento de una chimenea depende únicamente del aparato.
En realidad, una instalación está formada por varios elementos que deben trabajar conjuntamente:
- el aparato de calefacción;
- el conducto de evacuación;
- el aislamiento;
- los sistemas de fijación;
- el remate sobre cubierta.
Si uno de estos elementos presenta deficiencias, el rendimiento disminuye y pueden aparecer problemas de seguridad.
Por este motivo, en Suberri siempre inspeccionamos la instalación completa antes de recomendar cualquier actuación.
El caso real
En esta vivienda el cliente quería instalar una nueva chimenea de leña.
La vivienda ya disponía de un conducto cerámico antiguo y, en principio, parecía posible reutilizarlo.
Sin embargo, durante la inspección realizada en el bajo cubierta encontramos una situación muy diferente.
El conducto presentaba un deterioro importante.
Las juntas estaban abiertas, algunas piezas cerámicas aparecían fisuradas y existían zonas con pérdida de material.
Además, el conducto discurría muy próximo a un forjado de madera.
Aunque estas situaciones son relativamente habituales en construcciones antiguas, requieren una valoración técnica antes de instalar un nuevo aparato.
¿Qué problemas encontramos?
Conducto deteriorado
Con el paso de los años los conductos cerámicos pueden sufrir movimientos estructurales, fisuras o pérdida de estanqueidad.
Estas patologías afectan tanto al funcionamiento del tiro como a la seguridad de la instalación.
Paso por un forjado de madera
Uno de los aspectos que más nos preocupó fue comprobar que el conducto atravesaba un forjado de madera sin disponer de una solución adecuada para garantizar las distancias de seguridad.
La madera es un material combustible y la exposición continuada al calor puede provocar un proceso de degradación térmica que reduce su resistencia.
Por este motivo, cualquier intervención debe respetar las distancias de seguridad establecidas por el fabricante del sistema de evacuación de humos.
Falta de aislamiento
Los conductos antiguos no ofrecen el mismo comportamiento térmico que un sistema moderno de doble pared.
La pérdida de temperatura favorece la aparición de condensaciones, depósitos de creosota y un funcionamiento menos eficiente del aparato.
La solución adoptada
Tras valorar el estado del conducto decidimos realizar una rehabilitación completa.
El primer paso consistió en ampliar el hueco del forjado para poder ejecutar un paso seguro.
Posteriormente instalamos un conducto de acero inoxidable de doble pared aislado. Este tipo de conducto mantiene una temperatura más estable en el interior, mejora el tiro y reduce la formación de condensaciones.

Construcción del cajón de protección con placas de silicato de calcio para garantizar las distancias de seguridad respecto al forjado de madera.
Este material es incombustible y se utiliza habitualmente como protección pasiva frente al calor en este tipo de soluciones.
Finalmente se completó la instalación hasta cubierta, garantizando un sistema continuo, estanco y correctamente fijado.
¿Qué ventajas ofrece esta rehabilitación?
Después de la intervención el cliente dispone de una instalación que ofrece importantes mejoras:
- mayor seguridad;
- mejor rendimiento del aparato;
- reducción del riesgo de condensaciones;
- evacuación más eficiente de los humos;
- facilidad de mantenimiento;
- mayor durabilidad del sistema.
Normativa y seguridad: ¿por qué es importante confiar en una empresa habilitada?
La rehabilitación de un conducto de humos no consiste únicamente en sustituir un tubo.
Se trata de una intervención que afecta directamente a la seguridad de la instalación y debe ejecutarse respetando la normativa vigente y las especificaciones técnicas del fabricante del sistema de evacuación.
Cuando la actuación forma parte de una instalación térmica incluida en el ámbito de aplicación del Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), los trabajos deben ser realizados por una empresa instaladora habilitada, de acuerdo con lo establecido en dicho reglamento.
Además, cada fabricante define aspectos esenciales como:
- distancias mínimas respecto a materiales combustibles;
- tipo de soportes;
- pasos por forjados y cubiertas;
- fijaciones;
- compatibilidad entre componentes.
No respetar estas instrucciones puede comprometer la seguridad y el funcionamiento de toda la instalación.
En Suberri realizamos todas nuestras intervenciones conforme a la normativa vigente y siguiendo las especificaciones de los fabricantes de los sistemas instalados.
¿Se puede reutilizar un conducto cerámico antiguo?
En una instalación nueva, nuestra respuesta es no.
Cuando se instala una nueva chimenea o estufa de leña, el sistema de evacuación de humos debe cumplir la normativa vigente y las especificaciones del fabricante del aparato y del conducto.
Los antiguos conductos cerámicos de obra no disponen de una clasificación de prestaciones conforme a las normas UNE aplicables a los sistemas metálicos de evacuación de humos (como la UNE-EN 1856-1 y la UNE-EN 1856-2) ni garantizan aspectos fundamentales como:
- la resistencia a la temperatura exigida para el aparato instalado;
- la estanqueidad del conducto;
- la resistencia frente a la corrosión por condensados;
- la resistencia al incendio de hollín cuando sea exigible;
- el mantenimiento de las distancias de seguridad respecto a materiales combustibles.
Además, en las instalaciones sometidas al Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), la instalación debe ejecutarse conforme a la normativa vigente, las instrucciones del fabricante y utilizando productos adecuados para el uso previsto.
Por este motivo, en Suberri no reutilizamos conductos cerámicos antiguos en instalaciones nuevas. Nuestra solución consiste en instalar un sistema certificado de acero inoxidable, normalmente de doble pared aislado cuando el recorrido o las condiciones de la instalación lo requieren, garantizando así la seguridad, el cumplimiento normativo y el correcto funcionamiento de la chimenea.
Conclusión
Una chimenea segura comienza mucho antes del aparato que vemos en el salón.
El conducto de humos, su estado de conservación, el aislamiento, los pasos por elementos combustibles y la calidad de la instalación son factores determinantes para garantizar un funcionamiento eficiente y seguro.
En este caso, la sustitución del antiguo conducto cerámico por un sistema de doble pared aislado y la protección del paso por el forjado mediante placas de silicato de calcio permitieron obtener una instalación adaptada a los criterios actuales de seguridad.
Si estás pensando en renovar tu chimenea o tienes dudas sobre el estado del conducto existente, en Suberri podemos revisar la instalación y proponerte la solución técnica más adecuada.
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