Hoy vamos a hablar de Morsø, empresa danesa dedicada a la fabricación de estufas de fundición desde hace 160 años.

Morso Jernstonberi se remonta al año 1853 cuando N.A. Christensen, recién titulado en empresariales, abrió su propia fundición de hierro en la isla de Mors, en el fiordo de Lim.

En los primeros años se dedicaron a fabricar ventanas para graneros, cruces para cementerios, sartenes o cazos.

Sin embargo, N. A. Christensen no era un hombre de negocios al uso. Tenía un talento bien afinado para los buenos negocios que, junto a su creatividad y visión de futuro, le permitió convertir rápidamente su empresa en una de las principales fundiciones de hierro del país. Cuando el siglo se aproximaba a su fin, los productos de fundición de Morsø eran ya famosos en todo el país. Especialmente sus populares estufas de combustible sólido y sus cocinas, que se habían convertido en la marca más importante dentro de la empresa.

Al entrar el nuevo siglo, Morsø empezó a suministrar sistemas de calefacción a iglesias, colegios y distintos edificios públicos, como los ferrocarriles estatales y diversos ministerios. A principios del decenio de 1900, las famosas estufas de estilo imperio llegaron incluso a la residencia real de Amalienborg. Para 1915, ya se habían llevado varias estufas a los palacios de Amalienborg y otras residencias reales, por lo que la empresa se hizo merecedora del prestigioso título de Proveedor de Su Majestad el Rey, para el rey Cristián X. Más adelante, en 1969, este título pasó a ser el Proveedor de la Corte Real Danesa.

Desde sus inicios, el desarrollo y la innovación han sido las principales fuerzas que han impulsado a Morsø Jernstøberi. Así, la bella isla del fiordo de Lim ha conseguido ganarse su lugar en el mapa, gracias a distintos principios y productos que han venido a hacer historia. Por ejemplo, el principio de convección, que se desarrolló con el cambio de siglo en colaboración con otras fundiciones y que ha fijado unos niveles de Eficiencia y confort completamente nuevos para la calefacción doméstica mediante estufas de combustible sólido.

Cuando en los años cincuenta llegó a Dinamarca la calefacción central con sus radiadores, las estufas de combustible sólido quedaron pasadas de moda. Sin embargo, Morsø demostró nuevamente que sabía tomarle el pulso a la sociedad con el lanzamiento de su estufa de hogar abierto, la 1122. De este modo, Morsø abría un mercado completamente nuevo, y una forma totalmente innovadora de hacer la vida más cálida, en todos los sentidos de la palabra.

En resumen, Morsø ha ido, poco a poco, liderando el camino tanto en lo referente a los diseños como en cuanto a nuevas formas de combinar diseño y funcionalidad, Eficiencia y belleza y confort y, más recientemente, conciencia medioambiental.

 

 

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